Acostúmbrate a lo positivo

Tener una actitud positiva frente a la vida es el consejo que más se repite por estos días

Tener una actitud positiva frente a la vida es el consejo que más se repite por estos días. Es más, sabemos cuáles son los efectos favorables y conocemos los testimonios de miles de personas en el mundo que aseguran que ser positivos cambió la forma de enfrentar los momentos difíciles y salir adelante a pesar de la frustración o la tristeza que han sentido alguna vez.

El único detalle es que muchos de ellos aseguran que son optimistas por naturaleza, que sus padres les enseñaron a ver la realidad con ese chip y que, aunque a veces los tilden de “locos”, son consientes de que muchos de los triunfos que han logrado son el fruto de esa particular forma de afrontar su vida.

Entonces, ¿esto quiere decir que no podemos aprender a ser positivos?

La verdad es que sí es posible aprenderlo, de hecho, estar leyendo este artículo es una muestra de que algo te motiva para hacer ese cambio y desde ahí puedes trabajar para construirlo.

¿Qué es ser positivo?

Lo primero es entender que “ser positivo” no es igual a estar sonriendo todo el tiempo. Acostumbrarte a lo positivo, tanto en la mente, tus palabras, como tu actitud, es un estado de conciencia.

Nadie pide que tengamos buen humor las 24 horas del día, menos aún cuando estamos pasando por experiencias que cambian el rumbo de esos planes que nos ilusionaban o cuando se alteran aspectos de la vida que creíamos muy sólidos.

Puede ser que tengamos problemas con nuestra pareja, que enviemos hojas de vida y nadie parezca interesado en nuestro perfil, que hayamos tenido discusiones en la oficina o en casa…

Afrontar con positivismo momentos de este tipo requiere mucho más que repetir “todo está bien”, implica una aproximación más consciente, en la que evaluemos pensamientos, actitudes y patrones que juegan en contra para superar esas dificultades.

¿Cómo aprender a ser positivo ante la adversidad?

El cambio de patrones, tanto de pensamiento como de acciones, es el primer paso y encierra la necesidad de modificar nuestro código interno. En esencia, esos pensamientos y palabras con las que establecemos comunicación tanto con nosotros mismos, como con quienes nos rodean.

Cuántas veces usamos afirmaciones como “yo nunca he sido bueno(a) para hacer eso” o “eso siempre me sale mal”.

Qué tal cuando son situaciones buenas, cuando cumplimos alguna meta y alguien nos felicita por el objetivo cumplido. Nos descubrimos diciendo cosas como: “no es para tanto”, “en realidad no es la gran cosa”.

El tipo de palabras y el tono en el que las usamos hace parte de esa programación que nos acompaña de tiempo atrás y que impregna de negatividad nuestra realidad. Lograr comunicarnos positivamente, con el interior y con el exterior, es una de las claves para estar en una sintonía positiva.

¿Cuándo empezar con este cambio?

Por qué esperar hasta tener dificultades profundas para trabajar una actitud positiva frente a la vida. Empecemos a reprogramar la mente ahora, así tendremos herramientas útiles cuando en nuestro camino las cosas no salen exactamente como esperamos. Se puede aprender a ser positivo. Te invitamos a ser parte de la próxima Certificación en Pnl Bogotá

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