Procrastinación: ¿qué es y cómo evitar caer en ella?

¿Alguna vez has postergado una y otra vez una tarea que sabes que debes hacer, pero que terminas sustituyendo por otra actividad más irrelevante? Pues, déjame decirte que esto se llama procrastinar y en realidad es bastante común entre las personas, pero ¿qué puedes hacer para afrontarla?

¿Qué es la procrastinación?

Para la mayoría de las personas, la procrastinación se basa en el aplazamiento de responsabilidades por otras actividades que nos son más gratificantes, pero, que a la vez son más insignificantes. Según la revista médica Salud Mental 360, esta tendencia a postergar tareas puede traer consigo afectaciones en la salud física y en el rendimiento académico o laboral.
Como lo pudiste notar, este mal hábito puede desencadenar múltiples efectos domino tanto en tu salud física como mental, así que saltarte tus responsabilidades puede ser un riesgo para ti.

¿Por qué procrastinamos?

La cusas de la procrastinación pueden ser múltiples pues esta tendencia está relacionada estrechamente con el manejo de emociones y, sentimientos de miedo o inseguridad, son causantes de esto puesto que al no reconocer qué es lo que nos atemoriza o nos genera ansiedad, más difícil va a ser fijar objetivos realistas. Además, ver tal actividad como un deber hace que no la veamos como un reto, sino como una obligación, lo cual puede generar un sentimiento de estrés y ansiedad constante.

Otro posible motivo para postergar tus responsabilidades puede ser la falta de motivación para comenzar a desarrollar tal actividad, lo cual puede terminar por aplazar las actividades con el pretexto de que cuando tengas ganas suficientes las harás, porque para ti, aún no es el momento.

Algunos tips para evitar la procrastinación

  1. Proponte objetivos difíciles, pero, que al mismo tiempo sean alcanzables para ti. Así te retarás a ti mismo y reforzarás tu confianza contigo mismo.
  2. Piensa que el primer paso es igual de importante que la meta a la que quieres llegar. Recuerda que el primer paso, por más complicado que parezca, es el inicio del cumplimiento de tu objetivo final. 
  3. Sé consciente de los pequeños distractores que te alejan de tus actividades, por eso, es mejor retíralas de tu campo de visión para tener una mayor concentración y, por lo tanto, mayor productividad. 
  4. Recuerda que no debes ver tus responsabilidades como una obligación tediosa y aburrida, mejor conviértelas en un juego con metas y objetivos fragmentados a corto plazo. 
  5. Si te sientes cansado, descansa; si tienes hambre, come algo. No olvides que necesitas energía para poder realizar tus tareas de la mejor forma posible, no eres un robot. 
  6. Ten recesos productivos, en estos puedes hacer pequeñas actividades provechosas como lo es limpiar el espacio en el que trabajas mientras escuchas música, preparar algo de tomar o regar tus plantas.  
  7. Prémiate al finalizar un objetivo, esto te dará más motivación para completar las actividades que tanto evitas. 
  8. Si vas a comenzar una actividad o ya estás en proceso, reconoce las excusas que sueles utilizar para eludir tal responsabilidad y recuerda que una sola excusa es el comienzo de la procrastinación. 
  9. Organiza e incluye tus objetivos dentro de una rutina si las tareas son repetitivas, siempre al mismo tiempo y en el mismo lugar, esto ayudará a crear un hábito y te será más fácil realizarlas. 

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